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Cuidando al Cuidador

Cuidando al Cuidador

"Una de las cosas más difíciles para los cuidadores es cuidarse a sí mismos, ¡pero eso es lo más importante!"

CUANDO LOS ROLES DE LA VIDA CAMBIAN INESPERADAMNTE

Los cuidadores familiares desempeñan un papel vital, pero a menudo no reconocido, en el cuidado de los seres queridos con enfermedades crónicas, discapacitados o ancianos. Es por eso que se busca llamar la atención sobre los muchos desafíos que enfrentan los cuidadores familiares: Su experiencia seguramente será física y emocionalmente exigente, requerirá aprender nuevas habilidades y extraerá coraje y fortaleza  que quizás no sabe que posee.

El cuidado se realiza voluntariamente por amor y devoción por un ser querido y puede ser una fuente de gran satisfacción personal. Sin embargo, con el tiempo, el cuidado impone un enorme costo emocional, y puede afectar adversamente la salud física y psicológica del cuidador, amenazando su capacidad de continuar brindando cuidado. La preocupación por el paciente con ELA a menudo hace que el cuidador pase por alto sus propias necesidades: comer adecuadamente, descansar lo suficiente, tomarse el tiempo para perseguir sus propios intereses.

Lo mejor que un cuidador puede hacer por su ser querido es mantenerse saludable. Los cuidadores deben respetar sus cuerpos tomando en serio los signos de agotamiento, estrés, falta de sueño y cambios en el apetito o el comportamiento. Ignorar estos síntomas puede hacer que disminuya la salud física y mental de una persona.

Las necesidades emocionales a veces son más difíciles de detectar y abordar. Los cuidadores pueden experimentar tristeza por el deterioro del paciente, culpa por no ser perfecto, enojo por la carga de responsabilidad, frustración, depresión y consternación en la ronda interminable de tareas diarias, incluso desasosiego y desilusión en el cambio percibido de su relación con su cónyuge o padres. En esta nota, compartimos algunas sugerencias que pueden ayudar a facilitar el día a día del cuidador.

 

DAR EL REGALO DE AYUDAR

Ofrezca el don de aceptar ayuda; a menudo, los demás desean mucho poder ayudarlo a usted y a su ser querido durante este momento difícil. Cuando otros preguntan qué pueden hacer para ayudar, ¡cumpla con su oferta! Programar un tiempo para que un amigo o miembro de la familia brinde cuidados de alivio les da la oportunidad de ayudar y brindar apoyo a su ser querido, a la vez que le brinda espacio para su propio cuidado.

UTILIZAR TIEMPO PARA USTED MISMO

Cuando alguien pueda relevarlo en el cuidado de su ser querido, use ese tiempo para usted. Las compras de comestibles, las tareas domésticas y otras tareas siempre estarán allí. Tómese esos preciosos momentos para relajarse, recargarse y rejuvenecerse. Cuando está energizado y en su mejor forma, puede estar completamente presente y disponible en su rol de cuidador.

AUTOCUIDADO

Durante este difícil trance, es importante hacer tiempo para cuidarse. Esto puede parecer imposible a veces cuando está tan ocupado cuidando a su ser querido. Sin embargo, si no está bien, no puede ayudar a su ser querido a estar bien.

Es como estar en un avión cuando hay una emergencia: siempre se le indica que primero asegure su propia máscara de oxígeno, antes de ayudar a su ser querido a ponerse la suya. Esto también sucede en la vida, especialmente para los cuidadores: Debe cuidarse antes de preocuparse por otra persona. Aunque es difícil seguir este principio a veces, hay cosas pequeñas y sencillas que puede hacer todos los días para asegurarse de que está en su mejor forma.

Aqui hay algunas ideas:

  • Dar un paseo de 15 minutos.
  • Practicar regularmente ejercicios, meditación o yoga
  • Hablar con los amigos.
  • Escucha música relajante 
  • Tomar una siesta.
  • Comer una comida saludable o quizás un antojo!
  • ¡Risa!
  • Salga al aire libre para respirar aire fresco.
  • Leer
  • Escribir en un diario.
  • Orar.
  • Tomar un baño.
  • Tomar una taza de café o té.

Pueden parecer cosas muy sencillas y de todos los días, pero es importante buscar maneras de cuidarse para ayudar a controlar la fatiga y el estrés. Encuentre y use tantos recursos como pueda, no deje de socializar y sobre todo no se averguence de pedir ayuda.